Control centralizado de clima, luz, persianas, accesos y riego desde un mismo sistema (Loxone, KNX y afines).
Redes de agua fría, caliente y saneamiento ejecutadas y validadas antes de cerrar tabiquería.
Suelo radiante, radiadores o fancoils dimensionados al uso real de la vivienda — no a un cálculo genérico por m².
Filtrado, tratamiento, climatización y control de piscinas — de obra nueva o reforma de equipos existentes.
Climatización por zonas, dimensionada al uso real de cada estancia, no a un cálculo genérico por m².
Autoconsumo y baterías dimensionados al perfil real de uso de la vivienda o promoción, no al máximo de superficie disponible en cubierta.
Cuéntanos qué proyecto tienes entre manos y te decimos qué sistemas hacen falta y cómo se integran.